Saturday, December 05, 2015

LA SAGRADA TRAICIÓN - POEMARIO

                                                                                   
01) LA ROCA DE ELLOS NO ES LA MÍA

I

Dios es la roca, sólo el Dios encarnado es la roca.
Cristo es la única y suficiente roca y cabeza invisible y visible de la iglesia.
El Espíritu Santo nos transvasa sólo a Jesús,
nos insta a despestañarnos sólo por la roca.
No se toleran plagios o copias en miniatura.
El que no se pare sobre éste fundamento sufre, se cae y se extravió.
En el hombre de fe, en el cristiano de Jesucristo,
el Espíritu Santo es el único y suficiente vicario
visible e invisible del Redentor.
No hay dos cabezas, no hay dos vicarios, no hay dos revelaciones
y no hay dos rocas, o una y un cuarto, o algo análogo.
El seso nos anuncia que el único con tonelaje
para aguantar el ser la roca de la iglesia es el Hijo de Dios, sin altibajos.

2 Samuel 22:32; Salmo 18: 31; Salmo 62:6; Deuteronomio 32:31

II

“Tu eres Pedro -petros- y sobre esta roca -petra- edificaré mi iglesia”. Dios es la roca, Cristo es Dios. Ningún descocado plantea otro parecer. Pedro fue el primer pedazo de roca o el primer ladrillo que se puso sobre esa roca llamada Cristo, sobre la cual se construyó ese edificio llamado iglesia. Pon mucha atención porque querrán trasladarte al ardid del arameo, a la conjetura, que es su inmaculado baluarte. El Consolador tipeó el texto en griego. Cuando trotan por fuera de la Escritura, citándose a sí mismos con pinzas, son unos ases que marean a cualquiera.

Mateo 16:18; 1 Corintios 10:4; Deuteronomio 32:37; 1 Corintios 3:11; 1Pedro 2:4-7; Lucas 20:17; Efesios 2:20; Salmo 18:31; Deuteronomio 32:31

III

Como no había un mayor ni una roca entre los apóstoles, le consultaron: Jesús, ¿quién es el mayor en el reino de los cielos? Cualquiera, cualquiera que se humille delante del Padre es uno de los mayores. No hay rey ni un mandamás. El Romano Pontífice es las dos y nunca ha sido un tirano humilde, a pesar de que lo ha procurado.

Mateo 18:1-4

IV

Pedro, si eres una columna de la iglesia, no eres la roca de la iglesia; y si sólo eres la segunda columna de la iglesia, obviamente no eres la cabeza de la iglesia, ni el apóstol número uno, ni el líder. Las columnas Santiago, Pedro y Juan, se erigen sobre la roca que es Cristo Jesús. A través de toda la Sagrada Escritura el único fundamento y roca es Dios. El pagano ve en el segundo pilar la roca, la roca de una iglesia que es de Cristo.

Gálatas 2:9; Salmo 31:3; Efesios 5:23; Salmo 18:31.  Blog “Pedro no es la roca
” http://pedronoeslaroca.blogspot.com

02) LA GRACIA

Si la gracia se incrementa también con buenas obras, entonces la gracia católica a veces no es gratuita. Y si la gracia no es un inmerecido regalo de Dios, entonces ya no es gracia, es romanismo. La salvación del alma sólo es por gracia, y ésta, no acopla méritos humanos. La justificación de Cristo en la cruz fue y es plena, contundente, suficiente. El amarrado a Cristo recepciona gracia dado su estado sostenido de redimido. El sacramento no entrega gracia alguna y es parte de la vistosidad, no de la salvación. La gracia es gratis, llana y efectiva, en todo aquel que anhele deglutirla. La media vuelta dada es el portal de la gloria obsequiada, a través de la sola fe, en Jesús. La gracia que es humanamente conquistable es un descalabro, una socaliña craqueada. Su sangre derramada una vez, es mérito suficiente.

Romanos 11:6; Romanos 5:1-2; Romanos 3:24; Juan 4:14; Juan 6:40; Hechos 15:11

03) LAS CANONIZACIONES

I

No fue instrumento de ningún milagro
cuando fornicaba y predicaba del purgatorio,
tal vez nos sorprenda con algo sobrenatural por el prójimo como finado.
Ni de fenómenos paranormales participó,
la situación variaría desde su incinerante morada.
Un refuerzo anexo aliviaría al Rabí.
El difunto hará méritos en su celda largos años
para que el rogado papa lo canonice.
Una vez transformado en un ídolo por decreto,
lo extenúan sin derecho a vacaciones.
El forzado timador romano se ganó bien su eterno reposo
sin una pizca de ataraxia.
El escuálido mediador Jesucristo visaría bien
toda la asistencia disponible en la feria.
Intercediendo solo demostró que es algo infecundo.
Los sacerdotes marianos ya tiesos son los primeros candidatos al dolo.
Obligan al Nazareno a consentir un flotador de plomo no requerido.
La doctrina apostólica acusa al papa de destripador.
Como Cristo es inhábil como única y suficiente vía
a la Primera Persona de la Santísima Trinidad,
se canonizarán decenas de colaboraciones por año.
A los altares suben y suben semidioses
para los gustos más extravagantes, inopinados y guillados.
El calendario es una promiscuidad religiosa estéril.
Más y más usurpadores demanda la muchedumbre.
A los despistados que sólo veneran al Redentor,
el Vaticano les llama testarudos espirituales, obcecados,
separados del reino de la Madre Iglesia.
Adherirle un bastón al ministerio de Cristo no es bajuno.
Descompusieron el Nuevo Testamento con entendederas.

1 Timoteo 2:5; Apocalipsis 5:13

II  paráfrasis

Los muertos están muertos hasta la resurrección
y ya no tienen parte en lo que suceda debajo del sol.
Los muertos nada saben y nada pueden hacer
porque su memoria está puesta en olvido.
Sin espiritismo, todos esperan el juicio de Dios.
El fallecido no puede odiar, no puede amar,
no puede sufrir ni interceder, porque está muerto.
María y los santos están fallecidos y dormidos.
Una purificación post mortem también es inadmisible.
El muerto está muerto, completamente muerto.

Eclesiastés 9:5-6

04) LA PENITENCIARÍA

Enjaulados rezan con fe a María y a los otros finados de menor rango. Leyendo el periódico en el sofá, Jesús espera su turno sin gruñir. Alejados de los corazones irredentos, procuran con dulzura amar a ese prójimo que no ven. Quedaron exonerados de los aprietos reales, del auditorio y de la gran comisión. La condena al infierno perdurable quisieron empezarla a cumplir desde ya, enclaustrándose, como entrenamiento. La iniciativa es una cualidad del espíritu. Con el encierro intentan derrotar a un adversario que no parará de carcajearse. Son la torcida excepción que en los evangelios no está caligrafiada, si lo está en Babilonia. Son el chisporroteado estandarte de un credo grumoso e improductivo, con pestillos egregios. Este encarcelamiento prolongado y mesturado es un enemigo acérrimo del reino del Creador. La sensualidad no se supera con grilletes. Los sacerdotes de la buena nueva de Jesús sufren claustrofobia crónica irreversible. Obligar a la carne a una disciplina incólume sin ser un peón de Dios Padre, es galopar hacia atrás sobre un purasangre. Encapuchado debajo de la tierra, eres el mismo pestilente del trienio pasado. Espósate a la voluntad de Cristo Jesús sometiéndote a su Palabra, revelada y garantizada. Con Cristo gobernando dictatorialmente tu vidorra eres libre en pleno ajetreo, en pleno centro de la capital. El divino oficio de la oración al Padre cobra sentido en medio de la plaza, por la gente. Los soldados del espíritu preparan su armamento para las más disímiles refriegas callejeras. Y enjaulados insisten en rezarle a María y a los otros ídolos de menor rango.

Hechos 1:8; Hechos 6:4; Marcos 13:10; Lucas 9:2; Mateo 28:19

05) LOS DONES DEL CELIBATO FORZOSO

I

Los apóstoles de Jesús eran esposos y padres, con la intimidad sexual de los seres normales. Los obispos desestimaron a las mujeres y aprobaron el cargante y fiero celibato perpetuo global. Con un amor limpio, consentido por Dios, tampoco formalizarán su idilio con un himeneo. Ningún papa, por loco que esté, desea a hijos de sacerdotes heredando tierras y fortunas, paridas para sumarlas al capital romano. El Estado Vaticano S.A., valora substantivamente ese voto de pobreza espeso, de sus penados.

El siervo que halla esposa idónea halla el bien.
Los obispos deberían llevar un matrimonio dechado.
El erotismo con la desposada es beato.
Los sacerdotes de Cristo desarrollan su ministerio
con un anillo en el dedo, con el nombre de ella.
Es terrible acecinarse sin la suavidad de una mujer.
La pasión conyugal se acicala en los orantes.
El celibato romano es una castración ridícula.
El evangelio les insta a ser maquetas de la grey.
Es impúdico enlazar el celibato al sacerdocio.
Defienden con un espetón la institución de la familia
y les da miedo predicar en vivo, labrando una.
¿Con qué visaje sermonean a los casados?
El llamamiento de Dios al pastorado fortalece
la vocación de padre, esposo y amante.
El papado preservará su mano de obra barata.
Mantener a un cura católico romano, a su esposa
y a sus diez hijos, educándolos, es un dislate.
El Vaticano ordenó con una sonrisa economicista
mortificar la intimidad de los presbíteros y monjas.
Los consuelan con una religión ida que no da serenidad.
Con el celibato forzoso truenan contentísimos los pedófilos incomponibles, los sadomasoquistas, los beatones, los masturbadores furibundos, los bisexuales, los tenorios en apogeo y las masas de homosexuales bullidores. Los gallinas, que se consuman de angustia.

1 Corintios 9:5; 1 Corintios 7:9; 1 Timoteo 3:4

II

¿Descargaré mi apetito sexual y amor a Eva dándole de comer a los pobres o predicando de los primeros auxilios de la virgen María, o tal vez recibiendo los consejos estatutarios de un obispo que tal vez sea más carnal que yo? ¿Con los octillones de pecados sexuales del clero por año, que diligenciará la santa sede?

III

Aquel seminarista aspirante al sacerdocio poseía un latifundio y estaba enamorado. Con el voto de castidad renunció a la formación de una familia, segura heredera de su patrimonio. Con el voto de pobreza renunció al rancho y a los terratenientes eternales les entró la apetencia. Con el voto de obediencia su alma declinó. Hasta la vista a los legatarios del patrimonio, a la lisura de una dama. Adiós a Dios. Castidad, pobreza y obediencia, tres votos sacros que sostienen la hacienda romana revalidando el control sobre sus empleados. Desde el ángulo eclesiástico remuneracional lo más halagüeño es un sacerdote doncel, papamoscas, soso y con anteojeras. Si cada cura se casara y procreara católicamente, el presupuesto del Vaticano reventaría y bajarían el telón por falta de un mecenas, o se verían en la infausta obligación de adherirse a algunos negocios turbios, seleccionados con reverente galanura, para así financiarse decorosamente.

1 Timoteo 6:10-11; Mateo 23:25; Mateo 4:10

IV

A la multinacional le transferí todas las horas de cada jornada, todas las jornadas de cada calendario, mi perspicacia, mi iniciativa, mi laboriosidad. Me encanecí siendo leal al obispo, atrofiando mi sexualidad, escuchando las confesiones de incorregibles, peregrinando con imágenes de yeso en todo lugar. Soy un sacerdote añejo y jubilado, lo que implica que soy un desmantelado más, un infeliz ¿Por qué el pudiente Vaticano trata mal a sus funcionarios retirados, a su mano de obra barata?

Salmo 62:12

06) UN DIOS SUMISO

Dios, si llamas a algún varón al sacerdocio, te ajustarás con una fidelidad infrangible a la preceptiva del Vaticano, o de lo contrario correrás el riesgo de ser despedido de la capitanía general. Dios, sin astracanadas, erratas o primicias, tus candidatos al cuello clerical cumplirán con rigurosidad los siguientes requisitos romanos:
ser joven
soltero y sin hijos
vocación funcionaria
mentalidad de vasallo
escolaridad efectuada
poseer una lengua que ataje los penales con refinamiento
situación militar al día
salud compatible con el servicio
ser cuasiabstemio
1,60 metros de estatura mínima
no ligarse con una concubina(o) públicamente
ser buen actor en los ahogos
ser un mojigato garboso
no tener cara de parrandero o seductor.
Dios, si te seduce la gansa idea de llamar al sacerdocio a hombres casados, a abuelos, a reos, a pescadores o iletrados, le rendirás cuenta a los papas de tus facciosas y patosas espontaneidades.

Marcos 1:16-20; Job 36:23

07) LA TRADICIÓN CATÓLICORROMANA

I

Es capaz de razonarlo absolutamente todo con pasmoso y bronceado desparpajo. Divorció para siempre el catolicismo del irrefutable y definitivo Nuevo Testamento. Esconde sus apostasías con ademanes, tretas, masajes cerebrales y ungüentos innovadores. Sólo hay desvíos, labios juntos, resquebrajaduras, querellas, gripes, puzzles y coartadas, por el momento.
Aniquiló la senda apostólica, la original, sin complicaciones digestivas o náuseas. Cubre sus violaciones y ardides novelados con foscos teoremas, zumbidos y acciones.
Diseñó esa lúgubre y holgada financiera internacional llamada hoy la santa sede del materialismo practicón. Si se les complica la trama recurren a las omisiones.
La confianza al célebre evangelio puro no es absoluta. Le agregó a la fe el maléfico paganismo académico, hoy plaga chalada, paranoica, agarrotante y universal. Poseen un hato supersticioso, carnal y díscolo. Sus contubernios y martingalas recorren con babosa fama cada ayuntamiento y calleja de la esfera occidental.
Lee cada tilde de los Textos Sagrados con filtros, aforismos, talismanes y convicciones prejuzgadas. Mutiló el Decálogo con un cortaúñas corrosivo y el diablo se encurdeló canturreando, contento. Forja lo mismo, con sutileza y majadería, con las instrucciones peliagudas del Nazareno. Es descarada, acuciosa, sórdida y refitolera.
Todo quinqué y cartera caminará atento.
La Tradición se empecinó con secar el río que trae el agua fresca desde el evangelio tal cual, condenando a cadena perpetua a la verdad. Sin convulsiones capciosas ni canguelos, sus apreciaciones congregacionistas se montaron desdibujando toda contraseña de la santidad.
El aumento a granel de los atrofiados mediadores es un injerto más del romanismo bígamo. Es cónyuge afrodisíaca de las conductas mundanas. Despelleja con sigilo e inimitable finura lo molesto y disparatado de la Escritura.
A los creyentes llanos se les prevendrá con tamborcillos, bochinches y sonoras campanas.

II

La Tradición sería la transmisión e interpretación del santo evangelio. De tantas enciclopedias de aclaraciones, retransmisiones, ajustes, interpretaciones, modificaciones e innovaciones, se olvidaron plenariamente de lo que tenían que transmitir, de la largada, del molde.

Marcos 7:9; Juan 10:35; Mateo 22:29; Lucas 6:46; Eclesiastés 3:14; Hebreos 4:12; Lucas 3:13

III

Citan sobrecogidos a sus doctores, a sus obispos, a los padres de la iglesia, a sus suposiciones, a sus romanizados santos, a sus concilios, a sus epifanías, a sus papas, a sus nudos, a sus marañas de fino bordado y a sus fechorías. Cuando se citan a sí mismos son maestros consumados. Edificar el catolicismo sólo con un Nuevo Testamento es grotesco, descabellado y una mofa a los buenos católicos, que llorarían de impotencia ¿Cuándo mutilaron el Decálogo de la Biblia, en dónde estaba el Magisterio vigilante, ese al servicio de la pureza de la Escritura? ¿y qué hacen hoy con esta amputación? Se robustecen con la Tradición, que es su fuente y que en términos reales ocupa siempre el primer lugar, y veces el único.

2 Timoteo 3:16-17; Juan 5:39-40

08) LAS LLAVES DE SAN PEDRO

Pedro, con las llaves que Jesús le entregó abrió las puertas del glorioso evangelio para los judíos en el día de Pentecostés y para los no judíos en la casa de Cornelio. Pedro cortó la cinta inaugural de esa senda apostólica y definitiva, que no se mudará. Los 27 libros neotestamentarios son invariables. Las tradiciones son remiendos disonantes altivos, tijeras mañosas, flecos y un protector de pantalla negro invisible.

Hechos 2:14; Hechos 14:27; Hechos 9:32; Apocalipsis 3:7

09) SIN PASTILLAS PARA LA MEMORIA

En lo que a ministerios se refiere, Dios crea y menciona en seco a los apóstoles, a los profetas, a los evangelistas, a los pastores y maestros ¿Y el vicariato en Roma? ¿dónde está el ministerio del papado? ¡¿A Dios Espíritu Santo se le olvidó anotar en seco en la Sagrada Escritura el ministerio del papado?! No, al indefectible Dios Todopoderoso nada se le olvidó, nada se le olvida. Nada garantiza que Pedro haya predicado alguna vez en la imperial ciudad de Roma.

Efesios 4:11

10) TROLA

Existen solamente dos caminos para los fallecidos, uno enorme y el otro estrecho. El primero es de perdición y muerte y el segundo es de redención y dicha. Existen solamente dos autopistas, sólo dos.
Las vírgenes insensatas serán excluidas del cielo y las sensatas lo heredarán, todo en un tris. Son sólo dos los destinos, sólo dos.
A la cizaña la arrojarán al horno de fuego y azufre y al trigo al granero de Dios. El rico es atormentado y Lázaro se salva. El siervo fiel entra en el gozo de su Señor y el otro se va al infierno irreversiblemente, en el acto.
Existen sólo dos destinos para los finados, sólo dos.
Unos resucitarán para vergüenza y perdición y los otros para felicidad y salvación eternas. Existen sólo dos moradas al otro lado, y ambas son inmediatas y definitivas, una vez extinto. No hay más novedades ni retoques.
El nauseabundo purgatorio es un crimen espiritual, un degolladero, una sorpresa macabra, el fuego mismo.

Mateo 25:11-13; Mateo 13:40; Mateo 25:46; Lucas 16:25-26; Hebreos 9:27; Romanos 8:1

11) LOS RECALCITRANTES CON LA LLENURA DEL ESPÍRITU

En otra época movilizaron ejércitos y a un clero completo para evitar que los bautizados escudriñasen la Escritura. Se aseguraron que la ceguera fuera absoluta predicando las misas en un latín a veces borroso, poco pulcro. El pueblo católico se habituó a vivir su incultura, su paganismo y su concupiscencia con la Biblia cerrada, en oscura paz. Otros no se comprarán una o la usan de búcaro. Si los hijos de María no están obligados a llevar una Biblia a la misa, es porque rehúyen grácilmente de la llenura del Espíritu Santo. Nadie ambiciona más imbunches, otro Wittenberg, un millón de reformadores más. Todo católico que escarba el Nuevo Testamento con arrepentimiento, oración y sin cedazos, se convertirá en una migraña más del obispado y en un hermano separado de la Tradición. Bautizado que no remueve los Textos Sagrados y que no acepta con todo su corazón a Jesús como su Amo y Salvador personal, continuará siendo un católico de fuste. En esto consiste el amor y la buena nueva en el almo concilio vaticano segundo.

2 Corintios 5:17; Mateo 22:29; Salmo 119:105; Deuteronomio 6:6-9

12) LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS

Los católicos que están en la tierra, los que están en el cielo papal y más los que están en el ensordecedor purgatorio con sus dientes crujiendo, compondrían una congregación de santos en permanente comunión entre sí. Hermanados como los tres mosqueteros pregonan: todos para uno y uno para todos. Los muertos intercederían por los vivos aproblemados y los vivos intercederían por los muertos descompaginados por las propiedades del fuego. Pues bien: los que habitan en la tierra no son santos ni en alucinaciones esquizofrénicas, ni cuando estornudan, y lo saben; de los enviados al cielo papal por los ritos romanos, para apaciguar a las multitudes, casi todos aterrizaron en el averno, por frívolos, con alaridos que no remecen la gangrena de los curas. Con el purgatorio, invento del emprendedor espíritu comercial, transitan serenos por las veredas, pensando tontamente que nunca se asarán en esa fogata que nunca se les apagará. Los difuntos no intercederán por los vivos y los vivos aficionados a la hostia aletargadora tampoco pueden ayudar a los muertos descaminados. El espiritismo sacramentado es una práctica abominable. La tal comunión es un yerro descomunal, un chasco.

Eclesiastés 9:5-6; Romanos 8:26; Hebreos 7:25; Hebreos 9:27

13) LA DUPLICIDAD COMO VIGA MAESTRA

I

No soportan que le echen abajo, que le aportillen, que le talen, que le descorran, que le revienten, su putrefacta Sagrada Tradición. La palabra dura y consistente del Nuevo Testamento, la sencillez y tersura del evangelio fidedigno, irritan hasta la nerviosidad a los titulados de presbítero. La hipocresía la esculpieron y estructuraron con el asfixiante hierro de los siglos. No les agrada que le disparen al rostro con vehemencia, las verdades del evangelio puro. Un canónigo acusado de pagano se incomoda. No hay profeta, proverbio, epístola, parábola o salmo, que derrita la tallada arrogancia del Magisterio romano. A la hora de puntualizar los dogmas del nuevo pacto, las sofocantes tradiciones católicas pesan más que las palabras directas y claras de Jesús. El avemaría está ya casi a la altura del padrenuestro. Pasajes íntegros de los Textos Sagrados, como el híspido Decálogo del Dios Padre, hoy son letra muerta gracias a la divinización de la corrupta y espeluznaste Sagrada Tradición viva. La simulación episcopal es un arte internacional ovacionado por los dramaturgistas avezados, los mordicantes, los pelillosos y por los ordenancistas.

Mateo 23:15; Isaías 40:8; Lucas 3:13

II

El secretismo del Vaticano es inicuo y perentorio.
La limpidez es un afán irrazonable, grosero.
No verás muros de vidrio
y la oscuridad imperativa se fraguó en el limbo de la capilla Sixtina,
con una teología laudable.

Marcos 4:22; 2 Pedro 2:19; Juan 8:44

III

¿Qué sería de nosotros sin ella? ¿cuánto valdrían los escuálidos sacramentos? ¿cuánto pesarían los dogmas y el papado? Edificar sobre la Escritura es la ruina. La Tradición cuida nuestros intereses, lo reinterpreta todo, tapa los hoyos, nos ofrece un atajo a esa morada perpetua. Entrega contestaciones chispeantes a lo absurdo, entuertos, metidas de pata e innovaciones. Es que como seguidores acérrimos e incondicionales del evangelio puro y sencillo del Redentor, tendríamos que explosionar lo obrado, lo sacro, el banco del Vaticano, el secretismo, el avemaría, las poluciones indecorosas.

Mateo 15:9

14) EL CULTO A LAS IMÁGENES

I

El arca de la alianza y la serpiente de bronce fueron órdenes directas de Dios, con un propósito bastante específico y en un período determinado. ¿Qué sucedió después con la nombrada serpiente? ¿lo mismo que va a suceder con las imágenes católicas? Escrito está que el hombre muera una sola vez: Enoc no murió y no hubo transgresión alguna. Es que los mandamientos son para los hombres. Todas las generaciones de creyentes observarán el segundo mandamiento del decálogo genuino. Ninguna nigromancia romana legalizará la idolatría o la voluntad expresa o irrevocable del Espíritu en el monte Horeb, en Judea, en Galilea. Maximizando su capacidad tomista y neoliberal, teólogos han indagado sin miramientos, a través de la espabiladura y el dolor de cabeza, sobre la distorsión sagaz de algún acontecimiento que les justifique de una vez y para siempre su preconcebido, rentable y devastador paganismo. El Vaticano cree sólo en lo que cree que debe creer. Vivir el evangelio puro y sencillo de Jesucristo les complica la ontología, la doctrina, el devenir y la multifacética pluralidad de ingresos pecuniarios. Los clérigos honestos suelen ser muy incrédulos. Piensan que es inadmisible una inmunización que pare la pandemia de la santería industrializada. Se convencieron de que el romanismo es un demonio terco e irreductible, amurallado por una libídine recia. Estas ponencias serán secretas hasta las quemaduras ¿Despedazará la santa sede sus imágenes como lo hizo Ezequías con la serpiente de bronce, ya que es una de las expeditivas excusas que proclaman para justificar lo injustificable y descabellado? El cumplimiento matemático del segundo mandato es inalterable y pregunta fija en el juicio final.

2 Reyes 18:4; Deuteronomio 4:15-16; Salmo 115:3-8; Deuteronomio 5:8-9; Deuteronomio 7:5; Jeremías 10:3-5; Jeremías 10:9-10

II

Yo le rezo a ella todas las noches.
Yo le pido con fe y ella me concede, el pueblo le pide y ella le da.
María nunca falla, nunca arruga, es la más fiel, es lo más fiel.
Con su sola presencia quedamos bendecidos,
extasiados y satisfechos en todo.
No se necesita a nadie más, nada más.
María es totalizante.

15) ADIÓS AL SINAÍ

I

A Dios se le prohibió bajo coacción presentar algún recurso de queja por la demolición de sus Diez Mandamientos.
Del decálogo de la torá.
El primer mandamiento lo adulteraron para no contradecirse con la idolatría.
Del segundo es chocarrero disertar porque lo borraron de la faz de la tierra
y ni Sherlock Holmes sabe donde hurgonear.
El tercero y el cuarto los acortaron cambiándoles su sentido, con afecto.
Al quinto lo encogieron de un hachazo.
Al sexto y octavo mandamientos no los menearon y ningún cardenal se siente un degenerado.
El séptimo lo endurecieron un poco sobrepasando a Dios, con aspavientos.
El noveno lo agrandaron y el décimo edicto lo dividieron en dos, evitándose así un decálogo de nueve mandatos y la mofa de los que suman bien.
Es que corromper un término de la Revelación es corromperlos todos, gangrenarlo todo.

Deuteronomio 5:7-21; Deuteronomio 5:1; Mateo 5:18

II

Los mandamientos de la iglesia son mandamientos de hombres y los mandamientos de la Escritura no son insuficientes. El concilio de Trento es un torrente de preceptos odiosos, violentos y políticos, que declaró anatema a todo lo que se mueve. El concilio o dogma que no posea como roca al evangelio puro de Cristo es una apostasía. Los mandamientos son diez no quince.

Mateo 15:7-9

16) LOS SAINETES PENDIENTES DE SANTOS BÁRBAROS

I

A patadas expulsaron de los altares a Santa Bárbara, en el año 1969, por chueca, a la patrona de los marinos y artilleros. Mas por medio de una triquiñuela vaticana Juan Pablo II le devolvió su santidad. Los suben y los bajan del podium, en su ascensor. En la última lista de los romanos pontífices a más de un vicario descoronaron también. En estas condiciones nadie trabaja tranquilo, se requiere de un mínimo de seguridad laboral. La santa se reincorporó a la legalidad del espíritu en medio de una marinería ebria y jubilosa. No más rezos navales proscritos, por ahora.

Isaías 25:1; Mateo 21:43; Isaías 55:6-8; Salmo 140:1

II

Los que se iban de viaje le pedían a San Cristóbal protección y Dios la concedía, con premura. Los conductores de camiones se guarecían bajo su ducho vacarí, con una fe ciega. A Cristóbal lo bajaron del santoral por hipersónico y nunca más abogará por los turistas. El Creador ya no cuenta con este inestimable y raudo pretoriano del misal y sus efectos. Santo nunca fue y nos timó por centurias enfatizan los deslenguados de la capilla. Sé de santos que no engendran rechiflas. Empelotados aún invocan a San Cristóbal. Es que los suben del altar y los bajan. Santa Bárbara, Cristóbal y otros intercesores aporreados que fuman nerviosos por el ambiente de desconfianza, formaron un sindicato amaranto.

Salmo 141:1-4; Apocalipsis 15:4; Lucas 18:38

17) TODO DESALABA AL LIMBO

Esa iniciativa de Jesús de decir de los niños: “...de los tales es el reino de Dios”, ya no corre: es una bravata, una salida de madre ¿Quién se cree que es que no ponderó su acotación? Al Redentor no se le comunicó apropiadamente de las exquisiteces del bautismo infantil. Al limbo se van los niños muertos no bautizados, al purgatorio chico, al alfoz de caoba. El limbo surge del brete y forcejeo teológico de ubicar con imaginación en algún sitio que no sea el centro del cielo, el infierno o el purgatorio, a los niños fallecidos no bautizados. Sorbieron un bocoy de su propia medicina.
Esta imperiosa cuarta estancia se llama limbo, algo así como la periferia de la bienaventuranza. Esa pertinaz pretensión de Jesús de convertir a los niños en herederos directos del reino de los cielos, por su sola condición de tal y sin discriminaciones, es una herrada de agua gélida al rostro del papa, ya que le descuartiza su bautismo infantil, su condumio de fiemo, de un solo sopapo. Todos los niños del globo son tres veces santos y el bautismo de bebés es sólo un empadronamiento para que los usuarios no deserten ni vacilen, con la eterna excusa del sacramento prodigioso ¿Qué se cree Jesús de Nazaret que es?

Marcos 10:13-16

18) CONFESIÓN DE UNA FE CERRIL

Ser fiel a la iglesia romana implica apegarse sin vacilaciones a la Sagrada Tradición, obviando las barbaridades doctrinales y las secuelas calamitosas crónicas de esta. Si la Tradición emasculó los Diez Mandamientos, inventó la mariología, el Purgatorio, el papado, los sacramentales, no es significativo. Igual el fiel se apegará a la tradición eclesiástica, sin bisbisar preguntas quisquillosas o descomedidas. El Magisterio, con su historia zaina y alabeada, es el pervertidor constitucional del nuevo pacto. Sólo el Magisterio perfora la Biblia y grita eureka. Y si con todo esto alguien se salva, mala suerte nomás.

Gálatas 1:6-9; Deuteronomio 15:5; Deuteronomio 4:2

19) SÓLO ESCRITURA

I

Y el intérprete de la ley preguntó, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Jesús lo llevó sólo a la Escritura. El hombre rico condenado fue llevado sólo a la Sagrada Escritura. El Espíritu Santo sólo estaciona en la Escritura a los que aspiran a adorar al Nazareno y acatar las mandas del Padre. Cristo para a sus seguidores sólo sobre la Biblia, el vicario no.                  
La Tradición es puntillosa, el instrumento financiero de la hermenéutica.
¿Quién fue llevado a la tradición eclesiástica para recibir infalible y potente palabra divina? ¿A quién se le aconsejó buscar agua viva y fresca en la tradición eclesiástica, siempre tan humana? ¿Cuán ventajoso sería exterminar la Tradición hoy?

Lucas 10:25-26; Lucas 16:29; Lucas 24:27; Mateo 15:3; Lucas 24:44-45; Hechos 17:11; Juan 5:39; Deuteronomio 4:2; Juan 10:35; Proverbios 30:5-6; Marcos 7:13; Romanos 10:21; Salmo 119:89; Lucas 18:18,22; Juan 6:68

II

La Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición poseen doctrinas enfrentadas, posiciones contrarias y enseñanzas excluyentes entre sí ¿Quién manda más en las atroces discrepancias? ¿el Magisterio o las Letras Divinas? La Tradición sería la interpretación y transmisión del evangelio del reino de los cielos ¿Cuándo la Tradición cercenó el Decálogo de la Biblia estaba interpretando o transmitiendo la Palabra? La Escritura es una tradición conexa y afín, alérgica a la mariología y a los otros aditamentos. Terminado de escribir el libro del Apocalipsis no hay nada más que agregar, raspar o componer ¿Precisa la Biblia de sostenes o complementos? ¿su Mentor dejó cabos sueltos?
El decálogo del Pentateuco es uno y el de la atalayadora iglesia católica es otro. El bautismo en conciencia del evangelio es uno y el bautismo infantil es otro. La mariología romana es una y el cristianismo de Cristo es otro. El fuego de Dios quemando el pecado es uno y el manojo de sacramentos es otro.
Un rondín suizo vigila las incrustaciones vaticanas. La Tradición es el adlátere de la perfidia teologal.

III

Dios ordenó guardar la Sagrada Escritura en el corazón, remachársela a los hijos, relamerla en la casa y en el camino, recogerse y levantarse con ella, hacer proselitismo, noticiarla. Sí, esto es lo que ordenó Dios. Requerían de los Textos Sagrados solamente. Timoteo fue instruido en la Sagrada Escritura, no en la tradición eclesiástica. Esdras compartía la Sagrada Escritura, no la tradición eclesiástica. La divina disposición consiste en lactarse y embelesarse de la Escritura, repeliendo la Tradición con furia. El alma gimotea por el Antiguo y Nuevo Testamentos. Requerían de los Textos Sagrados solamente.

Deuteronomio 6:6-9; 2 Timoteo 3:15; Nehemías 8:1-18; Mateo 22:29; 1 Corintios 1:21

IV

La Biblia es íntegra, invariable, suficiente, divina, intachable, inexorable, tiesa, irrefutable, santa y completa, reflejo de su Autor.
La Tradición es dúctil, sentimental, astuta, carnal, ondulante, humana, volatinera, acomodaticia, diablesca, creativa y prostituible, como el Magisterio o el pecador.
La Escritura apresa a todos los hijos de Dios y la Tradición hechiza a su mundano rebaño, con sus homilías y maturrangas. La Tradición no es inspirada ni lo será.
¿Hay salvación del alma dentro de la iglesia católica?

Salmo 119:97; Marcos 7:13; Salmo 119:40; Romanos 1:17

V

La iglesia católica amarra,
el evangelio puro y simple libera.
La Tradición es manejable,
el plan de salvación es intransable.
El sacramento es cocaína,
en la humillación a la persona de Cristo
habita cómodamente la gracia plena.
La religiosidad popular es carnal,
el cielo es fuego consumidor.

Marcos 7:9; Juan 3:16-21

VI

Examino el contexto del versículo bíblico,
el perfil mental del autor sagrado,
el informe de los meteorólogos,
la agitación social de aquella época,
la influencia de familiares y amigos,
la política comunicacional del imperio,
los vaivenes de la antiquísima erudición
y todo aquello que me sea provechoso
y que le dé un aplauso cerrado
a la Tradición y a las burradas del Magisterio.

El versículo bíblico tal y como está es claro como una suma en kínder, mas me complica demasiado. Me derriba el misal, el entrepaño, el monedero, el encementado y las epifanías habilitadas.

20) DE LOS LIBROS APÓCRIFOS O DEUTEROCANÓNICOS 

I

Al pueblo judío le fue confiado el Antiguo Testamento y ellos no canonizaron ningún libro apócrifo. Jesús no los menciona, los apóstoles tampoco.
Casi todos los libros del Antiguo Testamento son citados en el Nuevo. De los deuterocanónicos no se dice y ni se insinúa nada en la Biblia.
Muchos papas de la iglesia y Gregorio el Grande nunca consideraron estos libros como palabra de Dios. Los apócrifos no se presentan en sí como inspirados.
Antes del nacimiento de Jesús el Antiguo Testamento ya estaba canonizado por el pueblo elegido del Señor. Sólo el papado ve inspiración en estos libros piratas.

Romanos 3:1-2; Deuteronomio 4:2; Proverbios 30:5-6; Salmo 119:101-105.

II

Macabeos se autodenomina totalmente humano y no desestima el suicidio. El objetivo del Eclesiástico es ser pedagógico e impugna la misericordia. Tobit apoya la curandería y la brujería. En la Sabiduría el mundo fue creado de la materia profanando la torá y Judit justifica la mentira, la yema del obispado de Roma.
El concilio de Laodicea prohibió leer los apócrifos por mugrosos y San Jerónimo se los tragó con aceite hirviendo. Si usted en este momento está creyendo que los repugnantes deuterocanónicos para la iglesia católica están inspirados, la respuesta es un sí casi rotundo. Esta es la colmena del purgatorio pullista, de la oración por los difuntos desplazados, del paganismo alambicado y cancroideo, de la depreciación de la nueva alianza.

2 Macabeos 15:37-38; Tobit 8:1-3; Tobit 6:4-9; 2 Macabeos 14:41-42; Sabiduría 11:17; Judit 9:13; Eclesiástico 12:6-7

21) UNA DEVOTA QUE NO VACILA

Entre los garabatos reducidos y el buqué me afirma que es una cristiana católica, que es una devota: de la virgencita, pero en ningún caso del fundador del Opus Dei; de algunas farsillas, de estirar holgadamente la lengua, de la estulticia y de un abanico de lubricidades vitales. Impregnada de humo y cerrazón, me indica que no comenta con el párroco el horóscopo, las telenovelas, la alcahuetería, las fornicaciones interminables de la grey, la inverecundia o las roñas de la tele católica, porque éste se encoleriza precipitadamente con los vicios, ensalmos y lascivia populares. Al primer asomo de paganismo en la feligresía, el sacerdote se pone intemperante y yudoca. Ella se ríe, por acatamiento a la Tradición, una hora después de la peregrinación de los chistes picantes y sin caerse al suelo, al lado de su lacho y sin apagar el cigarro. No se perdonaría aparecer como una insensata, la virgencita tampoco.

Mateo 24:13; Juan 5:40

22) LOS DOGMAS

La verdad absoluta en la iglesia romana generalmente es un embuste revelado por las conveniencias del Vaticano, para cautivar a los incautos y costear las obras religiosas y las otras. Si la carne, el mundo y la envolvente religiosidad popular no se abroncan, la iglesia acoge el dogma con tacto y cautela. Advirtamos que la santidad fehaciente deporta en cohetes al pueblo de María. La laceración del evangelio puro y sencillo ha sido un proceso intelectual cachazudo y formal, con muy pocas impremeditaciones. Con los diestros ríos de agua turbia no fenecen. El laxo camaleón no da pasos en falso. La cancamusa enaltecida les da continuidad e impulso. Con la prédica de los trasquilados rejuvenecen y vuelan, con la sensación de que recobran tierras ajenas. Aunque les duela la hernia o les dé un síncope, la Escritura es infalible, normativa y final. Todo, absolutamente todo quedó anotado aquí. Ningún propósito se quedó en la pluma, en el aire. El dogma encasquetó los desintereses de la Tradición. Con las directrices del evangelio primario sin aditivos son unos andrajosos, incluseros y disonantes. Este hábito hace, deshace y complace al monje. La descomposición sazonada de la nueva alianza es una evolución aleccionada imparable y simétrica. El izado dogma de fe es el instrumento felón de las maniobras purpuradas y sus carlancas. La altivez romana se escandaliza una y otra vez con el memorión del Espíritu Santo que registró en la Sagrada Escritura todo, todo, todo, todo.

Proverbios 30:6; Apocalipsis 22:18-19; Romanos 15:4

23) UN SERMÓN SIN OREJAS

Si en aquel entonces casi todo el clero y ciudadanos no se familiarizaban con la Escritura, la misa era en latín y nadie entendía nada, era solamente para asegurarse de que el rebaño sea despedazado espiritualmente, nada más. No había una doble intención ni ases bajo la manga. Antes la lengua vernácula era una insolencia, hoy es indispensable y el sacro latín mengua. Este violento y taladrante cambio de opinión por parte de los incontestables papas ahuyentó a los vanidosos que roncaban y timaban en latín. Actualmente a los retoños mantecones de María esta rancia lengua no les sirve ni para presumir. Ningún avispado gime por una misa en latín, y menos con un cura tartamudo y extravagante. Costó siglos y la perdición de millones de almas, mas Roma reculó con el rabo entre las piernas ante esta ampulosa y truhanesca majadería.

Jeremías 3:15; 1 Corintios 14:26; 1 Corintios 10:4; Lucas 24:25;

24) EL PAPADO, LA CRIATURA

I

El primer concilio de la iglesia de Jerusalén no lo dirigió el apóstol Pedro y nadie le pidió una opinión a Roma. El engendro del papado es muy posterior.
En el final de la epístola a los romanos, de veintisiete, no aparece el nombre de Pedro por razones obvias, tampoco se insinúa una santa sede o una multinacional. El engendro del papado es muy posterior.
En las epístolas del propio Pedro la santa sede no se indica en ningún lado, nadie y nada nos señala un vicario. El engendro del papado es muy posterior.
Pedro recepcionó órdenes cual mayordomo y oveja. Pablo le reprendió por su pavura y es mencionado sólo como el segundo pilar de la iglesia. El engendro del papado es muy posterior.
Pedro tenía poder para atar y desatar, los apóstoles podían y pueden atar y desatar, los cristianos restregados también pueden hacerlo. El engendro del papado es muy posterior.
El restringido ministerio de Pedro eran los judíos, el llamado evangelio de la circuncisión. Aquí la universal ciudad de Roma no tiene sentido. El engendro del papado es muy posterior.
La iglesia de Jesús de Nazaret no posee ni tolerará a un ser humano como su roca, la iglesia romana sí, y sin contrariedades. El engendro del papado es muy posterior.
En su primera carta el propio Pedro rechazó el señorío y se autoproclamó sólo como presbítero, porque sabía que no era el representante legal de Dios. El engendro del papado es muy posterior.
Sólo existe un ser que puede soportar el peso de ser la roca de la humanidad redimida. Su único y suficiente apoderado es el Espíritu Santo. El engendro del papado es muy posterior.

Gálatas 2:7-9; Gálatas 2:14; Hechos 8:14; 1 Pedro 5:1; 1 Pedro 5:3.

II

Era el segundo pilar de la iglesia primitiva, nunca fue un mandón y menos un dictador. Llegó a ser el primero entre sus iguales y tal vez nunca visitó la ciudad de Roma. Nunca fue un pontífice o un señor.
Obediente a las órdenes de los apóstoles, varias veces se comportó como un soldado. Pablo le reprendió por ser un mal cristiano. Con un corazón contrito y manejable, Pedro aprendió de su cobardía, callado.
Si hoy se presentara en el ostentoso Vaticano no obtendría una entrevista por ser un pescador, y con hidalga diplomacia se desharían de él. Pedro se arrancaría en un bólido al no resistir a los sepulcros blanqueados y su hedor.
Cristo es la única y suficiente cabeza, fundamento y roca de la santa, universal y apostólica iglesia. El Consolador es el responsable de cada suspiro bíblico. Si despiertas a la verdad, los inquisidores te perseguirán
por satélite, hasta rellenarte con anestesia.

Gálatas 2:9; 1 Pedro 5:3; Colosenses 1:18; Colosenses 2:10; Hechos 8:4; 2 Samuel 22:32; Deuteronomio 32:31

III

La iglesia católica se construyó sobre su roca que es el ambiguo Pedro ¿Por eso la multinacional está como está, es como es y cree en lo que cree? ¿Está levantada sobre el cuerpo de Pedro o sobre sus hombros, o sobre su testimonio, o sobre su temperamento, o sobre su alma? Nos notificaron que comenzaron mal y el Apocalipsis capítulo diecisiete les asegura un dantesco final.
La piedra que no amablemente menospreciaron se les convirtió en la piedra principal que siempre fue, en la roca, en la roca en la cual tropiezan, en la cabeza de ángulo, desde la cual se extiende el alto, largo y ancho de la iglesia, que son el total de los salvados por Jesús personalmente.
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? Ninguna, ninguna roca hay, y de ningún tipo. Cristo es la roca de la iglesia, de nuestra fe, de la salvación del alma y de todo, de absolutamente de todo, solo.

1 Pedro 2:6-8; 2 Samuel 22:32; Salmo 89:26

IV

En esta primera epístola de Pedro las ciudades son nombradas tal cual, sin metáforas o un lenguaje cifrado. En las orillas del río Éufrates, Babilonia era la ciudad de Babilonia. En la paranoia vaticana Babilonia es Roma, pero no la gran Babilonia del Apocalipsis. Son babilónicos sólo cuando les conviene. La comunidad judía de Babilonia formaba parte de su ministerio de la circuncisión. Por inspiración del Espíritu Santo el hagiógrafo Pedro jamás escribió las palabras Roma o papado, en sus dos epístolas. A la ciudad de Roma siempre se le llamo Roma. Es que el cardenal se incomoda en demasía cuando le acribillan el credo de naipes marcados.

1 Pedro 1:1; 1 Pedro 5:13; Apocalipsis 17:5

V

Pablo en nada, en absolutamente en nada era inferior a los otros apóstoles y columnas, ya que no había un superior jerárquico entre ellos. El príncipe de los apóstoles es el Nazareno y el que sí se preocupaba por todas las iglesias en su universal apostolado era Pablo. Pedro no se preocupaba por todas las iglesias y en nada era superior a los otros apóstoles, en absolutamente en nada, en ninguna esfera ¿Cuál era el único apóstol que efectivamente se preocupaba por todas las iglesias, entonces?

2 Corintios 12:11; 2 Corintios 11:5; 1 Pedro 5:4; 2 corintios 11:28

VI

Pedro negó tres veces al Salvador porque su fe le falló, le faltó. Pablo amonestó al incoherente Pedro porque a éste su fe le falló, le faltó. Tan grave era el desperfecto de Pedro que Jesús le dijo: “yo he rogado por ti, que tu fe no falte”. Pedro el falible, la segunda columna, se encogió en el patio de Anás y en varios lugares más. La pujante falibilidad petrina es inmejorable y está garantizada en todos los ámbitos.

25) EL PURGATORIO

I

No está ni estará en la Escritura.
Es pura fantasía teológica
para que los clientes no se fuguen.
El invento fue manufacturado por la lógica.

Acierto fraguado por el equipo creativo
con el que derogaron el eterno y verdadero castigo.
La santa Palabra de Dios es dura,
el cristiano sincero es testigo.

Es claro que el purgatorio y su contexto
están entre los mejores negocios de la historia.
Los economistas versados no cuestionan esta obviedad.
A Roma le conviene guarecerse en la mala memoria.

Si los inconvenientes desajustan a la galería
el invento romano siempre dirá presente.
El solemne público católico peca en paz.
El purgatorio les alivia la acerbidad y la mente.

Hebreos 9:27; Mateo 25:46; Juan 6:60; Juan 6:67

II

Si no existiera en mi mente el purgatorio mi salvación estaría atestada de dudas. Fallecer sin la gracia santificante es un caos. Ni el obispo sabe lo que ocurrirá efectuado su último suspiro terrenal. Un pecado mortal sabrosón antes de expirar es la peor de todas las tragedias, es el colmo de la mala suerte. Esa estadía en un purgatorio que no figura en la Escritura, es un misterio ardiente ¿Cómo y cuánto se sufre allí? ¿Hay horas de descanso o el tormento es inagotable? ¿Cómo saber quien egresó del purgatorio para no hacer más gestiones o misas por él? ¿Un rezo ganoso cuántos días descuenta? ¿Y si usando el tesoro de la iglesia con eficacia vacían una vez por semana el purgatorio? ¿Y si el Romano Pontífice tapiza a vivos y a muertos con indulgencias plenarias a raudales?

III

La calidad de vida en el purgatorio es vil, seca, costrosa y soporífera.
La monotonía es una vergüenza insostenible.
Yo estaba en estado de gracia casi todo el año,
mas una repentina muerte me sorprendió mal parado.
Estoy en el pleno escobillado de mi alma,
tal vez en el otro milenio me den el beneficio de la salida dominical
o el de la reclusión nocturna.
Combatimos el ocio con barajas imaginarias.

26) LAS ESPINAS DEL CAMINO ANCHO

Como todo Pontífice protocolar, Pío XII no se entrevistaba con las divorciadas, por ser indignas perennes, abyectas. Hizo la vista gorda con la masacre de Auschwitz y el cariño aéreo italiano a los etíopes. Les dio su bendición apostólica a los aviones, enternecido. Los vicarios no se emborronan en temas morales. Juan Pablo II no se entrevistó con la legítima esposa del Presidente, por ser una divorciada. Y vimos sentado a la diestra del santo padre a un despreciable cardenal de Boston que no fue dado de baja ahí mismo ni recluido, por sus espeluznantes encubrimientos a los pederastas. La custodia de facinerosos es el riñón de la Tradición. Los vicarios no expenderían señales morales desconcertantes, siniestras o ímprobas.

Mateo 23:24; Mateo 23:8

27) EL REANIMANTE REZO COLECTIVO

Toman aire hasta el fondo, y suprimiendo el agua y los entretiempos, principian otra vez. Bien concentrados y engatusados corean acérrimamente el padrenuestro y más el avemaría. Al que delata asma le muestran una tarjeta amarilla. Van todos al mismo paso, como en un tranvía.
Grupos experimentados resisten varias horas seguidas. Lucen medallas de oro, premios de consuelo y un alma tropezada y cada vez más fría. Un loro con sotana es el gallardete de esta maratón. Este gimnástico evento es legendario y sacro, ninguna de las víctimas reclamaría.
Toman aire hasta el fondo y recomienzan sin flaquear ni mirar para el lado. Estar aperado de unos buenos pulmones es provechoso, la bronquitis es apóstata e inapelable. No es cardinal un corazón desmantelado. Del cielo María los divisaría con ternura, cronómetro en mano ve atracar sacos de alegría. Sin técnicas de respiración o preparación previa, algunos católicos de latón aguantan la mitad de un día.
Rezan y rezan alienados hasta el nock out. No se variará la letra ni la velocidad. El que reivindica una gaseosa no progresará en esta macarrónica y perniciosa religiosidad.

Mateo 6:7

28) EL BESO EN LA MANO

Aun siendo el ángel algo superior al hombre,
no consintió que el apóstol Juan le besara la mano.
Lo consideró una fantochada, un agravio.
El ángel le reveló que era su consiervo y hermano.

El consagrado apóstol Juan sintió pena y vergüenza,
mas aprendió de inmediato una gigantesca lección.
Comprendió que sólo el Salvador es venerable,
por su irreligiosa conducta el apóstol pidió perdón.

Ni el más arrogante de los líderes debe ser venerado,
no obstante miles de besos recibe el Burro de Roma.
Los Jefes de Estado son seres inferiores a los ángeles.
Este soez culto al Romano Pontífice no es ninguna broma.

El ángel poseía la luz que Roma nunca ha adquirido,
el pundonoroso Juan no renovó su terrible error.
Los Pontífices llevan siglos tratando de no asimilar.
Este escupitajo a Cristo traerá secuelas de horror.

En los besos, el teatrero y granuja simula estar incómodo,
intenta convencernos de que la idolatría le molesta.
Exalta su borrachera terrenal perecedera sin risotadas.
El éxito de la taquilla papal le fascina, el anonimato le apesta.

Apocalipsis 22:8-9; Hechos 10:25-26

29) LOS SUCESORES DE LOS APÓSTOLES

El solemne obispo el asunto maneja,
la avispa quería, mas no se le asemeja.
En la catedral se autoconvencen de que son ovejas,
siendo que se cerraron como las almejas.
Algunos cabritos hartan más que las abejas.
Creen en la liberación del pecado, ¡que moraleja!:
jamás han desenredado la madeja.
Jesucristo los tiene entre ceja y ceja
y a la generalidad aún no les cae la teja.
Se les eriza el pelo por la falta de una pareja,
otros se antojan, siempre que no sea muy vieja.
Los menos regodeones se conforman con una torreja.
La selva de sodomitas no se fondeará tras una reja.
No transferirían su patriciado por un costal de lentejas.
El Espíritu les vocifera que la rutina es boba y añeja
y la posibilidad de exteriorizarlo todo se aleja.
Demandan que el encalabrinado purgatorio los proteja.
En el juicio final no se consentirán tradiciones o quejas.

1 Timoteo 3:1-7; Jeremías 1:9-10; Hechos 6:2

30) SOCIEDADES GANADORAS DE RENOMBRE

Como por la virgen María pasan todas las gracias, favores y bendiciones, los santos y beatos renunciarán a sus cargos. María la acaparadora, los arrinconó en el baño. Un chofer de buses se encomendó a Cristo el protector, a María la protectora, a San Cristóbal el protector del gremio y a San Ignacio, por manía de su casa. Este chofer no se desencola de sus cuatro fantásticos. Si todos los anteriores intercesores se acobardan, el galón de reserva es ese santo de los milagros imposibles, el cid campeador de las tercerías. Este astro no falla ni amordazado.

Salmo 121:3; Proverbios 12:21; Santiago 4:10

31) DESARROLLO INTEGRAL FEMENIL

El mismo Dios en persona le dio competencia de sobra para ser una madre piadosa, una esposa rebosante, una amante férvida, una predicadora estrenua y una adoradora y ministra efectiva de la Santísima Trinidad. Le dio la clarividencia de que toda hembra es entera. Ella quiso ser una virgen vestal, mano de obra barata, una monja, y ser así mansa y leal con la cercenante Tradición romana, de embrión babilónico e imperialista.

Jueces 11:37-38; 1 Timoteo 2:15; Proverbios 31:10

32) POSTERGANDO ESA PURIFICACIÓN QUE NO COMPARECERÁ

Descueran todo con espíritu universitario, desmenuzando lo humano y lo intangible sin someterse al Nuevo Testamento tal cual es, incluyendo esa testarudez e inmodestia intelectual, tan inoperante, tan idiosincrásica. Faltan congresos, consistorios, concilios o cónclaves, que eliminen, con la Escritura sobre la mesa, las manchas petrificadas del rebaño, con supervisión. Faltan talleres, seminarios o regaños efusivos, que eliminen, con la Escritura en el corazón, las sarnas y contravenciones de los presbíteros. Nadie les comunicó que si se arrepienten de su estado pútrido con el alma llorosa, a los pies del Salvador, el Padre los va a perdonar y el Espíritu de amor los va a anexar a la corte celestial, con fluidez.

Colosenses 1:22-23; Eclesiastés 12:12-13; Hechos 26:20

33) Y CUMPLIERON CON LA PROFECÍA

Atrapada por espíritus engañadores y doctrinas de demonios, fruto de una conciencia pervertida, Roma le prohibirá acceder a la clerecía al santo matrimonio, con servilismo. Satanás promoverá el celibato forzoso y vencerá antes de concluido el siglo once, en cumplimiento a la profecía timoteana. El Vaticano no le falla a los vaticinios paternales.

1 Timoteo 4:1-3; 1 Corintios 9:5

34) JUNTÉMONOS EN MI CASA GENTIL

El católico avanzado es ecuménico y zorrón, pretende la concordia con los hermanos separados del mundo, de la hazañería, del sacramentalismo. Un ecumenismo con el evangelio sencillo y puro como voz, corazón y médula, acabaría con las disputas teológicas agobiantes de las confesiones religiosas trinitarias. El cardenal reconquista el resuello cuando transita por fuera de la Escritura. La sobrevivencia del romanismo no es una jugarreta, nunca lo fue. Un papado humillado a los vocablos de la Biblia sola queda a la deriva y sin identidad, descalificado y venático, espantadizo y pingajoso. Que el concilio de Trento declare hasta el enardecimiento que los cristianos evangélicos son unos malditos, por reducirse a la buena nueva del Padre, es un detalle técnico insalvable más.

Juan 15:1; Juan 10:27

35) Q.E.P.D.

Ya sea en una gruta, en la catedral o en una mesa redonda tomados de la mano, invocar a cualquier muerto es y será espiritismo. En la buena nueva de Jesús no hay dos posturas, concesiones o una rendija para las enredaderas. Ningún megalómano excretará sobre el precepto. La charla con los extintos, prominentes o no, es perniciosa venga de donde venga, venga como venga, venga con quien venga, aunque estos lleguen en gandarillas a su nombramiento. Contactarse con el país del silencio es una profanación. La prosapia apostólica no aguantará la superchería. Roma fundó su burocracia pagana sin sonrojarse y le dieron el visto bueno a la comunicación patrullada. La mentira nívea es el embobamiento de la Tradición. Algunos atinan a la séptima lectura de la profecía. Todo difunto en un altar es un ídolo que le quita minutos de atención a Cristo. Son siglos remesando fieles al anafre enchufado. Sus volteretas son una cerilla en un gasógeno. Una campaña recia beatifica a casi cualquiera. El santo es un cajero más del multiforme supermercado. Dejad que estos difuntos con sobrepelliz sean atormentados por las llamas del horno, en paz.

Levítico 20:27; Eclesiastés 9:5-6

36) EXHORTACIÓN APOSTÓLICA RELEGADA

Conoces la unigénita y sublime Palabra de Dios y no te santifica en nada el lóbrego romanismo. La verdad te estrangula el pescuezo y tu engreimiento sobrelleva la pedorrera de tu sotana. Te alternas entre la complicidad y el cinismo.
Hazlo por los ignaros, licenciosos y despistados, que se aferran al paganismo macizo con contemplación. Ovejas carbonizadas que no vislumbran la santidad. Cuando te da la gana, tu alma discierne sin líos. No obstante, hay tiempo para tu diferida salvación.
El edén está templado y tenuemente confiado ya que no hay descargos para tu sagaz inconciencia. La carnalidad pétrea defeca con cada luna en tu frente y te grita desde el aljarafe todo lo que no eres. La engañifa mística es la regenta de tu desobediencia.

Marcos 12:24; 2 Corintios 3:16

37) LA GLORIOSA EXCOMUNIÓN

Jesús fue acusado de ser un pecador, por quebrantar el sábado sanando un ciego. El Salvador no violó la ley ni el sábado, lo que violó fue la Sagrada Tradición, divinizada. Ridículamente, el ciego fue excomulgado a pesar de haber sido sanado por el propio Cristo.
Los creyentes que abrazaron la Reforma Protestante no fueron perseguidos, apresados, atropellados, atormentados, calcinados y ultimados por el catolicismo, por girar trastornados alrededor de la Escritura. Fueron excomulgados por violar la Tradición romana, a pesar de que fueron redimidos por el propio Cristo.

Juan 9:13-34; Juan 9:39-41

38) RECOMENDACIONES CANÓNICAS Y OTRAS     
(paráfrasis del derecho canónico)

Los clérigos vivirán con sencillez, absteniéndose de todo aquello que parezca vanidad, como el retumbante Vaticano.
Se mantendrán a más de diez milímetros de distancia de los pezones de las devotas ardientes, hasta en las charlas privadas subrepticias. Que nadie se mofe del voto de castidad en público. Harán todos los días oración mental sin orientalismos, accediendo una vez al día a la Penitencia, creyendo que no todos los zurullos continuarán ahí. Venerarán a la progenitora de Dios sin bascas. La cortarán con las eyaculaciones pautadas y esa lascivia integrista sobredoradora. Dios profesará que no todo está perdido.
La burguesía eclesiástica se reirá sólo en el retrete del voto de pobreza. Más aliado del obispo más cerca del purgatorio.
Cuando el bien de las almas o la necesidad o la utilidad de la iglesia requieran que un párroco sea trasladado de la parroquia que rige con fruto a otra parroquia o a otro oficio, el obispo propondrá por escrito el traslado, aconsejándole que lo acepte por amor a Dios y a las almas.
Nadie ansía como eclesiástico a un fornicario alocado. No es conveniente que el obispo le lance los preservativos por la ventana, implorándole, por cariño a la virgen María, que los use bien.
Aprendan tropa de nulos, el apóstol Pedro era casado y no tenía el corazón dividido. Aleluya.
Se negarán las exequias eclesiásticas a los renegados, a los pecadores manifiestos y a los que se escabullen del catolicismo refugiándose en el miocardio de la Biblia. Los funerales son frecuentes como el cometa Halley.
Se concederán licencias de oratorios y capillas privadas a los nobles, aristócratas y burgueses encumbrados. Desvíense de los atorrantes y de la clase media.
El párroco está obligado a procurar que la Palabra se anuncié en su integridad, con la sola excepción de esos fajos de folios que derrocan el catolicismo.
Por ética, los capellanes castrenses percibirán su sueldo con el aporte voluntario de los soldados remunerados. Prohibido rasguñar el erario nacional.
Todo fiel, después de la primera comunión, está obligado a desintoxicarse una vez al año, aunque sea en ensueños o por consuetud.
Es aconsejable para los que están en peligro de muerte recibir la sagrada comunión treinta veces por día; y no pasaría una hora en que el moribundo no sea beato. Ser un puritano en los últimos días de la existencia humana es lo más efectivo en medio del alud en dirección al hoyo.
En materia de estipendios, evítese hasta la más pequeña apariencia de negociación, comercio o libre empresa. Ningún fiel pensará que clérigos y congregaciones han sido apartados para el apostolado del dólar. Ningún saboteador pensará que el Vaticano es una multinacional maquinaria económica, política y religiosa al servicio de intereses cuantiosos que usted no verá en un blog pormenorizadamente.

Lucas 6:46; 1 Pedro 2:9-12; Marcos 7:7

39) FESTÍN DE LA ASOCIACIÓN DE INTERCESORES

Que suerte la tuya.
La virgen María, los santos debidamente canonizados,
los beatos que corren a la santidad romana,
los beatos congelados que tocaron techo
porque ya nadie se desangra por ellos,
los siervos de Dios en proceso de beatificación,
los siervos y venerables empantanados en su grado,
los difuntos descollantes que pintan para siervos,
otros finados de primera y los ángeles,
interceden por ti ante Dios, y a veces,
actúan todos juntos y a la misma vez
por ti, para ayudarte. Así, Dios no se resiste.
Santos muertos intercediendo unidos, jamás serán vencidos.
Sí, que gran suerte la tuya,
con tantas legiones de mediadores a tu disposición.

Si se invoca a un fallecido legalmente piadoso no es espiritismo y el obispo brinda con óleo. Invocar a un difunto bueno desautorizado con fe, es paganismo moderado.

Yo en cambio, soy un desvalido, ya que el único que intercede por mí es Cristo Jesús, y la musculatura no le alcanzaría. Es más, yo invoco al Padre, sólo por medio del Salvador en el ministerio del autosuficiente Espíritu Santo. Que tontera la mía.

Juan 14:6; Lucas 4:40-41; Mateo 25:11; Hebreos 8:6; 1 Timoteo 2:5

40) LA MANADA ES PEQUEÑA

I

El acceso a la condenación es anchuroso y numerosos son los que día a día entran libremente por él con o sin sacramentos. El cristianismo nominal es multitudinario, y miles de estos se paran en la plaza de San Pedro, bajo el desdoro de las emociones episódicas. Un resbalín jabonado los acarrea en un tubo de éter a la tumultuaria morada de la combustión.
Los ligados a la verdad son escasos y el camino de la santidad continua es angosto. El cristianismo de Jesús, el apostólico, es el de los elegidos y servidores del Padre. La puerta de la salvación del alma es estrecha y la manada de Cristo nunca ha sido un hormiguero. En las alamedas, Dios cuenta a los suyos, a veces con los dedos de una sola mano.

Mateo 7:13; Mateo 7:21-23; Lucas 12:32; Hechos 20:29

II

Si te desvinculas con alegría y vehemencia de la iglesia católica
y te hundes en Cristo Jesús, eres salvo.
Si te divorcias de la Tradición con frenesí y te concentras
sólo en el Salvador tu alma te lo agradecerá por toda una eternidad.
La gracia es directa, gratis y vertiginosa,
en todo aquel que invocare Su nombre, con fe.

III

Con la conversión a Cristo la plena salvación se recibe de inmediato.
La santificación es un sendero que inicia el cristiano ya salvado.
Los sacramentos no son necesarios.
El católico siempre se está salvando,
como parte de un proceso que nunca termina.
Sólo la muerte les aclara la terrorífica realidad.

41) EL SEGUNDO MANDAMIENTO DEL DECÁLOGO AUTÉNTICO

Los diez mandamientos son diez, cuéntelos bien.
Si por crueldad elimina el segundo quedan nueve,
y si el décimo lo divide en dos, quedan diez otra vez.
No lo haga, con esto el paganismo legitima y promueve.

El fidedigno decálogo es el de Moisés, asegúrese bien,
porque no faltará el inmoral que los quiera modificar.
Sustraerle una tilde es caer en el genocidio de almas.
Hay rameras doctoradas que el decálogo codician revisar.

Disminuir un mandamiento es aniquilarlos todos.
Hacerse el idiota con el segundo es aprobar la idolatría
aunque las evasivas sean diabólicamente superlativas.
El Segundo Mandato continuará siendo nuestro vigía.

Apréndase el verdadero Segundo Mandamiento también
al revés, porque sin asco los católicos te van a engañar,
repitiéndolo con temblor mil veces hasta grabárselo.
A los repugnantes idólatras no les molesta estafar.

Éxodo 20:4-5; Salmo 119:140; 1 Corintios 10:14

42) DILUYENDO EL PADRENUESTRO EN EL AVEMARÍA

I

El rosario es la unión pérfida y perfecta entre los repetitivos rezos a la madre de Jesús y al Padre de todos nosotros, en una vergonzosa relación de diez a uno a favor de María. El padrenuestro vale muy poco sin el avemaría. El precepto de la Tradición pesa diez veces más que lo preceptuado en la infalible Escritura. El Nuevo Testamento ha sido postergado y disminuido, mas aún sobrevive, a pesar de los dogmas marianos. En el rosario, de antiquísimo origen pagano, rezarle al Padre o a María vale lo mismo, da igual. El católico que excluye a María se autodestruye.

Mateo 6:6-8; Salmo 55:16-17

II

Jesús fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo naciendo de una joven virgen llamada María.
Cantémosle a María y al Espíritu Santo.

Santa María virgen, madre del Nazareno.
Cantémosle a María y al Hijo.

La Encarnación es la voluntad del Padre.
Cantémosle a María y al Padre.

María es la Madre de Dios.
Cantémosle a María y a Dios.

Los católicos sanos se encomiendan integralmente sólo a María, al perpetuo socorro, a la abogada, a la mediadora de todas las gracias, a la Madre, suscitando una bella y piadosa idolatría que incluye rezos, dogmas, exhortaciones, novenas, estatuas, santuarios, pegatinas, bailes, canciones, poesía, películas, feriados religiosos, peregrinaciones, promesas y todo lo que corresponda a una divinidad, sutil, que se precie de tal.

En el mes de María nunca se olvidan de cantarle
al Espíritu Santo en forma directa, hasta agotarse.

Juan 14:6

III

María es la Madre de Dios, mas jamás la hubiesen ordenado sacerdote.
Ella es el perpetuo socorro, pero jamás hubiese sido un obispo.
Ella es la líder y madre de la iglesia y jamás hubiese sido nombrada papa.
Deificando descaradamente a una mujer
se excluyen del clero a todas las demás,
de un santiamén y sin contemplaciones valóricas.

IV

Reconozco que en la veneración a María a veces se nos pasa la mano, exageramos. Es que con tantos rezos, dogmas, alabanzas, peregrinaciones, festivos y bailoteos, a ella, cualquier ser medianamente objetivo e informado concluiría en un tris que María es una diosa pagana. Es que no cualquiera es la madre de Dios, mediadora de todas las gracias, reina del universo y mil más.

Salmo 115: 3-4

V

Todos los humanos pecamos, María no, porque es una diosa.
Los cristianos nos arrepentimos, ella no, porque es una diosa.
La mujer casada intima con su marido, ella no,
por instrucciones del Romano Pontífice.
Nadie ha partido al cielo, ella sí.
María no es la madre de la divinidad de Jesús.
El único ser perfecto es Jesús.
María murió como todos los pecadores.
Cristo Jesús, el único y suficiente mediador, se ofreció a sí mismo al Padre.
Por misericordia, María salvó su alma.

Romanos 3:23

43) EL SALDO

Si arrojas al tacho de la basura el catecismo, el misal, el Magisterio, el derecho canónico, el papado, las fiestas, las bulas, el secretismo, los conventos, las canonizaciones, los sacramentos, el banco papal, la mariología, el purgatorio y la religiosidad popular, ¿con qué te quedas?
Si te liberas de la plaga de la sagrada Tradición, ¿con qué te quedas?

Te quedas: con el evangelio puro y sencillo, con la Palabra poderosa y verdadera, con el infalible mensaje original, con la senda apostólica fidedigna y con una Revelación sin ampliaciones.

Te quedas con el cristianismo de Cristo
y con posibilidades de salvarte.

La Tradición es traición, prostitución.

Apocalipsis 18:4-5; Juan 6:37; Juan 10:27; Mateo 15:3

44) EL TIERNO PASTOR DE TODOS

Que sea un dictador universal, esa es la idea.
Que nadie lo interpele, ese es el anhelo.

Que sea el vicario del Salvador, de cualquier inescrupulosa forma.
Que ningún cristiano lo satirice, que ninguno crea que es humor negro.

Apocalipsis 17:6

45) JESÚS ES ANTERIOR A ADÁN 

Lo reitero. Como caso único en la historia, Jesús portaba en sí las dos naturalezas. Era totalmente humano y totalmente divino, sin trucos. Cada una de estas dos naturalezas poseía el respectivo progenitor. María era la madre de su humanidad y nadie era el padre de su humanidad. Dios era el padre de su divinidad y nadie era la madre de su divinidad. María no era la progenitora de la naturaleza divina de Jesús. María no es la madre de su divinidad, de la divinidad. María no es la madre de Dios. Jesús es anterior a Adán.

Juan 8:58

46) QUERÍAN ENCARGARSE DEL REDENTOR

Sus parientes querían hacerse cargo de él porque estaba fuera de sí. María y sus hermanos no creían en Jesús, tenían una opinión desfavorable de su ministerio. Es que pensaban que el Salvador estaba loco. María y los hermanos del Nazareno eran herejes, porque no hacían la voluntad del Padre. María no acompañó a Jesús en su ministerio evangelístico propiamente tal porque era una escéptica. María no era un miembro de la familia espiritual de Jesús, por eso el Redentor se desmarca de sus parientes aclarando con firmeza quien era su verdadera madre y hermanos. La petición de María no es concedida por su hijo mayor. No se hicieron cargo de él, y sí Jesús se hizo cargo de toda la humanidad, en la cruz. Al final, María creyó y salvó su alma.

Marcos 3: 21,31-34

47) RENOVAOS EN EL AMOR AL PAPADO

La meta de la renovación carismática es dejar al final todo como está, retrocediendo muy lentamente, a paso seguro, para no moverse de allí. Todo acercamiento firme al evangelio glorioso sólo trae cismas dolorosos, reproches sin fin, contrarreformas, almas redimidas, el derrame del Espíritu, la locura de la predicación.

Salmo 62:6

48) NO LO ASESINEN OTRA VEZ

I

La misa es un sacrificio incruento en el altar, en el que asesinan a Jesús. Cada misa es un nuevo sacrificio de la cruz. Los purgantes también se beneficiarían y el enfado del Padre permanece intacto. “No hay más ofrenda por el pecado”. La muerte de Cristo es una, única y suficiente. La obra de Cristo en la cruz fue completa. Con su sangre derramada esa vez basta y sobra y no requiere de complementos o aditivos. Jesús quiere que le recuerden y que le adoren en todo el planeta, no que lo ejecuten cada día. “Consumado es”. La sangre preciosa fue derramada en la cruz. Cristo está corporalmente a la diestra del Padre. Todo convertido a Cristo es un benigno sacerdote. El que resucitó y vive por los siglos de los siglos ya no puede ser sacrificado, inmolado. Es Cristo quien se presentó al Padre, una vez.

II

En la santa cena el pan y el vino siempre son pan y vino. Nadie come carne humana, nadie bebe sangre humana. El lenguaje figurado era común en Jesús, que se comunicaba con alegorías. No hay vaciedad en un símbolo divino. Dios es Espíritu, y le adoramos espiritualmente. El pan y el vino son un testimonio, una advertencia. Jesús es el pan de vida.

III

No asistir a la misa es un crimen espiritual, es una afrenta a la casa del Padre. El católico conscientemente se desmarca de la liturgia, de la Eucaristía. El bautizado deliberada y descaradamente no asiste a la misa, a no ser que lo obliguen. El pecado mortal te encadena al azufre. El porcentaje de fidelidad o asistencia a la misa es ínfimo, invisible, irrisorio, católico.

Hebreos 10:12

49) EL REGALO ABSOLUTAMENTE INMERECIDO

I

La redención en sí es un regalo, propiedad firme, en el cual el mérito no participa. Todos mis pecados los pagué en la cruz. La innovación del purgatorio es infértil. No todos los salvados ocuparán el mismo sitio en el santo cielo, mas el cielo es gratis, por la fe en Jesucristo, por su sangre. Las buenas obras no generan la vida eterna, y sí son un elemento vital en cada cristiano. Que el Padre me sorprenda convertido a Cristo, clamando por la llenura del Espíritu Santo. Las indulgencias y el purgatorio son una burrada elegante. Sólo Cristo es el purificador de los pecados. El que no desestima la Tradición, de la gracia cae. El mérito humano es hojarasca y nada más. Los gálatas pretendían que la circuncisión fuese una fracción de la justificación, el papado pretende lo mismo con el bautismo infantil. La gracia es gratis y nadie la merece, la salvación es gratis y nadie la merece. Todo pecado se confiesa directamente a Dios Padre, a través de Jesucristo, en el ministerio de Dios Espíritu Santo.

II

Las buenas obras no son un elemento de la salvación, son un componente de la conducta del salvado. Por la fe en Cristo Jesús me arrodillo delante del Padre, me arrepiento de mis pecados y me redimo, sin más, aceptando en mi corazón a Cristo como Señor y Salvador. La fe es contada por justicia. Una fe sin obras no es fidedigna.

50) APOSTOLADO DE LA PEDERASTIA

En el abuso reiterado y criminal a los menores de edad la Madre Iglesia se somete a su implacable política establecida: encubrirlo todo hasta las últimas consecuencias. La imagen pública es más relevante que la fe prostituida. Cuando un periodista taladra una cloaca o diócesis los excrementos empapelan la catedral, colegios y capillas. No es benigno informarse de la real conducta de los curas, con cualquier verdad blanda los hacen papilla. El obispo oraría y lloraría por las múltiples inmoralidades diarias, es que le duele hasta lo más profundo de su ser y se desploma cuando el antipático juez lo obliga a pagar indemnizaciones. El monseñor que preserva indemne la billetera no se desmorona. El primer truco es cambiar al pervertido de parroquia, el patrimonio de Dios debe mantenerse intacto. El encubrimiento es más apreciado que los sacramentos. Un niño violado y silenciado es la gloria en el acto. Es que un menor de edad abusado y beatíficamente silenciado es el escenario perfecto y sacro para todo prelado. La Virgen María también se irrita con el pago de resarcimientos. La descapitalización es el peor de todos los pecados.

Mateo 18:6 

51) EL DOMICILIO INCUESTIONABLE DEL PERDÓN

I

El pecado mortal que danza libremente en mi alma me angustia,
lloro a mares por mi transgresión acompañado de una crisis de pánico.
Mi despertar es un sobresalto incesante.
He confesado trescientas quince veces mi apetitivo pecado fatal.
Una absolución continua es mi esperanza árida.

II

Sin absolución no hay comunión,
sin reconciliación con la Iglesia no hay absolución,
sin contrición no hay reconciliación,
sin confesión al cura no hay contrición.
Sólo en Cristo hay salvación y perdón.

III

El pecado mortal asesina tu alma,
liquida tu ser, es caer de un vigésimo piso sin zapatos.
La gracia santificante se hace polvo, quedas desjustificado,
expulsado del juego glorioso.
La Penitencia es el quirófano, la puerta de escape, el paracaídas.
Si no bajas al sepulcro rejustificado dormirás en un fogón.
Mira al sacramento, con escrupulosidad.

Juan 3:16

52) ADITAMENTO DEL SUCEDÁNEO

El sacramental es un sacramento de bajo perfil, una imitación mala, un vehículo de segunda categoría. No posee gracia, mas fortalece la fe en María del zorzal bautizado, como el repicar seguido y vigoroso de esas campanas bendecidas por el obispo. El sacramental te protegería a veces de Satán. El cristianismo del evangelio puro es una relación íntima entre el redimido  y Dios Padre, a través de Dios Hijo, en el ministerio de Dios Espíritu Santo.

Juan 14:15

53) LOS RITMOS DE LA FE

Como una propuesta tentadora de María, son tres sacramentos en un día, una vez acabado el fogoso catecumenado. Bautismo, Eucaristía y Confirmación, tres gemas de un solo manotazo, ahorrativo y eficaz. Le obsequian a la iniciación cristiana una luminosidad que intimida a las tinieblas. Son tres por uno, como en los mesones de comida rápida.

Mateo 23:14

54) OSCILANTE

La gracia santificante va y viene, es veleidosa, juguetona.
La extravío cada dos días, cada semana, a la primera oportunidad.
En la lavadora recupero la gracia santificante
y me dura menos que una galleta de chocolate.

Mateo 23:13

55) SÓLO MIRA A CRISTO

Me arrepiento delante de Cristo,
Cristo salva mi alma,
es Cristo quien sana,
Cristo es Dios,
Cristo me santifica,
le confieso mis pecados a Cristo,
es Cristo quien me perdona,
es Cristo el que justifica,
el Padre me mira a través de Cristo,
el Espíritu Santo me lleva a Cristo,
Cristo es el puente entre el hombre y el Padre,
la gracia de Cristo me agranda la fe,
somos completos en Cristo,
confío solamente en Cristo,
todas mis plegarias y bailes van a Cristo,
la gracia de Cristo afirma mi salvación,
la sangre de Cristo es la que redime,
la gracia de Cristo me liberará de la ira venidera,
el nuevo pacto es Cristo.

Lucas 13:5; Mateo 3:11



Fin de éste libro: “La sagrada traición”.


NO SEAS CATÓLICO


De la antología: “Las sotanas de Satán”

http://lassotanasdesatan.blogspot.com

Gloria al primogénito de María.
Gloria al unigénito del Padre.


No seas católico
twitter.com/farina_jaime