Cuando la tradición eclesiástica apuñaló a la tradición apostólica. La Tradición católica pretende perforar la dignidad de la Escritura, con conjeturas, ritos, pecados, costumbres populares, paganismo y un sabroso cinismo. En la Escritura reside toda la tradición, la fe, la doctrina, la vida y la redención del pecador. La Escritura no está compuesta por mandatos de hombres. Sométete al Evangelio puro de Jesucristo. Las adiciones romanas mataron la esencia de la luz, de la conversión a Cristo.